Consejos mantenimiento

5 Señales de que tus Esquís Necesitan un Paso por el Taller

 

No esperes a estar en la cima de la montaña para darte cuenta de que tu equipo no responde. El mantenimiento regular no es un lujo, es la clave para disfrutar cada bajada con seguridad. Aquí te explicamos cómo saber si tus esquís piden un «repaso» urgente:

1. ¿Ves la suela blanquecina o «seca»?

Si la base de tu esquí ha perdido su color negro brillante y se ve grisácea o con zonas blancas, la cera ha desaparecido. Una suela seca no solo desliza menos, sino que se vuelve vulnerable a las abrasiones y se degrada más rápido.

2. El «test de la uña» en los cantos

Pasa suavemente la uña por el canto metálico. Si no raspa un poquito o notas irregularidades (rebarbas), tus cantos han perdido el filo. Unos cantos romos significan falta de agarre en nieve dura y, por tanto, menos control en los giros.

3. Arañazos y «coqueaduras» visibles

Incluso los rayones más pequeños pueden frenar el esquí. Si ves surcos profundos que dejan ver el material interno, la humedad podría llegar al núcleo de madera y arruinar el esquí para siempre. ¡Reparar a tiempo ahorra dinero!

4. Falta de maniobrabilidad

Si sientes que el esquí «se engancha» o que te cuesta más esfuerzo del habitual iniciar el giro, probablemente la estructura de la suela esté sucia o los cantos tengan un ángulo incorrecto.

5. ¿Cuánto tiempo llevan guardados?

Si tus esquís han estado en el trastero desde la temporada pasada sin una capa de cera protectora, es muy probable que los cantos se hayan oxidado y la suela esté completamente deshidratada.

Consejo Pro: Un mantenimiento profesional al inicio y a mitad de temporada marca la diferencia entre una bajada frustrante y un día épico en la nieve.